miércoles, 15 de septiembre de 2010

fotografiar cuadros .....arte al borde del tedio


Buena fotografía de “El Grito”, de Edvard Munch
Sin duda una de las tareas más tediosas a las que a veces el fotógrafo se enfrenta es la de fotografiar cuadros. Si bien en principio esto pudiera parecer placentero, puesto  que estamos valiéndonos de nuestra cámara para retratar arte, lo cierto es que las dificultades que este tipo de fotografías suele entrañar ponen a prueba al fotógrafo, y poco tienen que ver con el arte en sí mismo. Pero, ¿qué hay si nos surge la oportunidad de hacer un catálogo? ¿o si algún querido amigo expone y nos pide una mano? Pues a hacerse de paciencia, y a aplicar estos consejos simples, que ayudarán a reducir el tedio y potenciar los buenos resultados.

Lo primero a lo que echaremos un ojo es la luz.Y dependiendo de nuestro equipamiento, tenemos dos posibilidades: Si contamos con un buen par de flashes de estudio podemos situarlos a los extremos del cuadro (aproximadamente a 45º del mismo) y difuminarlos con un flector. Caso contrario, lo mejor será suprimir el flash integrado, puesto que producirá una iluminación despareja, con un reflejo muy poco sentador en el barniz del cuadro.
En caso de que la falta de iluminación natural nos obligue a recurrir al flash, podemos dejar fuera los molestos destellos alejándonos del cuadro. Pero no debemos abusar de la distancia, ya que cuanto más grande sea, más luz de ambiente captaremos, y esta puede alterar sensiblemente los colores de la toma. Algo que podemos hacer para evitar esto es reducir la sensibilidad al máximo, cerrar el diafragma y aumentar la velocidad. La idea de esta serie de pasos es captar únicamente la luz del flash, dejando fuera la del ambiente.
Ese molesto destello...
Ese molesto destello...
Con respecto a la fidelidad de los colores - otro aspecto crítico de la tarea - el balance de blancos será decisivo. De manera que si nuestra cámara lo permite, lo mejor será configurarlo manualmente en forma minuciosa. Sumado a esto, convendrá disponer de una referencia de colores básicos que podremos colocar junto al cuadro en cuestión, de manera que reciba la misma iluminación que este. Luego guardaremos el original de esta referencia como base para hacer las posteriores correcciones pertinentes en Photoshop - en caso de que la iluminación varíe de un cuadro a otro, deberemos utilizar esta referencia en cada toma.

Ahora sí: fidelidad en los colores y sin destellos
Ahora sí: fidelidad en los colores y sin destellos

Si el fondo no ayuda, puedes retocarlo
Si el fondo no ayuda, puedes retocarlo
Teniendo en cuenta estos recaudos básicos, evitarás algunos de los problemas más comunes que la fotografía de cuadros suele implicar, y capturarás el arte realizado por otros con fidelidad.
Referencias:

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